Su rivalidad con Enki, residía en que ambos eran hijos de distinta madre, pero al ser Enlil hijo de Antu, fue el heredero forzoso al trono. Sus símbolos eran una corona y siete estrellas “Las Pleyades”. Su centro de culto fue en la ciudad de Nippur, donde poseía el denominado “ojo que explora la tierra”.
Enki (Señor de la tierra y Dios de las aguas y los mares), era un científico e ingeniero con grandes conocimientos sobre ingeniería genética. A través de la cual diseño y creo al ser humano, manipulando el ADN para ir mejorándolo a través de distintos intentos. Era el único Dios sumerio que podría considerarse benéfico para la humanidad, se distinguía por su sabiduría y filosofía espiritual. Fue quién impartió el conocimiento al hombre antiguo.
Ofreció sus enseñanzas en la agricultura, astronomía, astrología, fue un gran ingeniero marítimo, capaz de manipular los cauces de las aguas para abastecer a pueblos sedientos. Como creador del hombre, Enki sentía una especial devoción por la humanidad, sus intenciones y deseos se volcaron en mejorar la calidad de vida en la tierra. En más de una oportunidad arriesgó su propia vida en pos de proteger a la tierra del ataque de otros dioses que solo perseguían la devastación de la misma.
La llegada de los anunnaki
La primera expedición anunnaki que llegó a la tierra, esto según las tablillas, estaba compuesta por 50 anunnakis liderados por Enki, enviado a la tierra por su padre AN. La idea de este viaje, no era otra que la de poder establecer un puerto espacial en el golfo pérsico, para de esta manera, construir una gran refinería para la extracción de oro y minerales. Los anunnaki enfrentaban un grave problema en su ecosistema, en el planeta Nibiru, los rayos ultravioletas del sol de su galaxia estaban causando estragos debido a su débil capa de ozono, necesitaban el oro para su propia supervivencia.
Enki pidió permiso a su padre para construir la primera población en la Mesopotamia Meridional, su nombre fue Eridu, que significa, “casa construida en la lejanía”. La primera expedición de extracción de oro falló, Enki regresó a Nibiru siendo Enlil ahora el encargado de intentarlo nuevamente.
Esta vez fue en Abzu, “la fuente primordial”, quién en el norte de África recibiría en esta oportunidad a 600 anunnakis. Según las tablillas, los hombres llegados desde cielo, fundaron un total de 7 bases operativas en la Mesopotamia Meridional. Zecharia Sitchin, pudo descubrir que esas ciudades estaban estratégicamente ubicadas para recibir a las naves espaciales provenientes de Nibiru.
Ninhursag (Diosa madre de la tierra), aparecería en escena con el fin de seducir a uno de sus dos hermanos, Enlil o Enki, ya que si uno de ellos les daba un hijo, pasaría a ser la heredera del trono. Ninhursag mantuvo relaciones con ambos, dando a luz a muchos hijos.
La creación del hombre
Mientras Enki continuaba con la extracción de minerales, los encargados de esa misión comenzarían a organizarse para protestar por las insalubres condiciones de trabajo. “Nosotros somos astronautas, no mineros esclavos”, se quejarían una y otra vez.
Cuando Enlil acudió a las minas en una inspección rutinaria, estalló la revuelta. Los mineros anunnaki organizaron un motín, quemaron sus herramientas y se dirigieron en tropel a la casa de Enlil. Allí fue cuando este último se comunicaría con su padre AN para informarle que se cortaba el suministro de oro, las minas estaban cerradas, y los anunnakis se negaban a obedecer órdenes.
El soberano AN, aceptó las peticiones de sus subordinados suspendiendo la actividad minera. Fue allí donde Enki sostuvo, “crearemos un hombre en donde se pueda insertar el gen anunnaki”, había pensado en el homu erectus, un primitivo habitante que pensó como un hibrido para poder cruzar genes de ambas especies.
Fue allí donde alteró las leyes de la vida desconociendo aún el final que podía tener dicho experimento. El concejo aprobaría la iniciativa y argumentaría: “Crea un LULU y deja que sufra el yugo de los Anunnaki”. Se pusieron plazos muy cortos, y junto a su hermana Ninhursag, especialista en genética, comenzarían a trabajar. Tomaron un homínido hembra para extraerle el óvulo y fecundarlo con esperma de un joven anunnaki, una vez inseminado, fue reimplantado en una hembra anunnaki. Repetirían el proceso con las denominadas diosas procreadoras, que darían hombres y mujeres con una capacidad mental muy limitada, algo que condicionaría el uso de herramientas correctamente.
Es por ello que Enki se encerraría en su laboratorio de Eridu para perfeccionar al “homo sapiens”, hacerlo más longevo e inteligente era su meta, para eso utilizo su propio semen. Allí nacería “Adapa”, al que los textos bíblicos definirían como Adán, quién contaba con la capacidad de reproducirse. Eso enfureció a Enlil, quién solo perseguía la idea del hombre como un sujeto de fuerza, sin razonamiento, y sin la capacidad de tornarse numeroso.
Los dioses dejarían la explotación minera para enseñarles a cultivar campos, a recitar poesías y a danzar y cantar para ellos. Esto hasta que algunos hombres fueron ordenados sacerdotes, para que tengan su actividad dentro de los templos adorando a los dioses. Cada anunnaki alimentaba su egocentrismo para poder ser venerado como un dios, todo lo que sabemos de estos visitantes espaciales, fue gracias al hallazgo de unas 25.000 tablillas de arcillas que relatan con detalles cómo esta civilización extraterrestre llegó a la tierra hace más de 445 mil años, creando al ser humano genéticamente hace unos 300 mil.
¿Quiénes eran los anunnaki? Sabemos que si bien eran considerados dioses, no lo eran medularmente, tampoco ángeles o demonios. Podemos definirlos como una civilización avanzada en torno a la física y a la tecnología, capaces de atravesar planos dimensionales y galaxias.
¿Qué nos ocultó la pseudo biblia? ¿Cuánto sabemos de nuestros orígenes como raza humana?
De aceptar el mundo la teoría anunnaki, se hubiera anulado el monoteísmo occidental, el control religioso sobre el Estado, se habrían encendido los prejuicios en la teoría de Darwin de la evolución, y se habría transformado completamente nuestra comprensión de nosotros mismos y nuestro lugar en el Universo. Allí radicaría una de las tantas respuestas del porque esta historia ha sido borrada y ninguneada, modificada y transformada en una novela casi mitológica.
https://www.conclusion.com.ar/info-...raterrestre-creadora-de-la-humanidad/08/2018/