10 KILÓMETROS DE ASFALTO ENTRE ESCARPADAS ROCAS Y EL MAR
Sa Calobra
La carretera serpenteante más conocida de Mallorca, con sus 700 metros de desnivel, es un reto ineludible para los amantes de las curvas. Pero incluso el inicio ya resulta agotador: empezando en Port Sóller, primero debes superar el puerto de montaña que lleva al Puig Major, con 900 metros de altura. Por este motivo, el circuito completo solo está recomendado para ciclistas muy bien entrenados.
Por suerte, aquellos que no están tan en forma también tienen una opción: tomar el barco desde Port Sóller a Sa Calobra, recorrer la carretera serpenteante y volver tranquilamente. O al revés.
Distancia del circuito: 38 kilómetros. Punto más alto: 930 metros de altitud
¡Hoy es el día para conquistar la serpiente, el monstruo te está esperando!
La carretera de la costa occidental hacia Pollensa atraviesa la Serra de Tramuntana. En la cima de la sierra, nevada en invierno y sobrevolada en círculos por negros buitres, los únicos habitantes de estos lares, cruzarás el puerto más alto de la isla, con sus depósitos de agua potable de Cuber y Gorg Blau, y, tras 15 kilómetros de subida extenuante, llegarás a la puerta del hogar de la serpiente.
Siente la descarga de adrenalina al pasar por las 12 espectaculares y sinuosas curvas de más de 180º. Haz una parada en la curva del lazo, donde la carretera dibuja un ángulo de 270º sobre sí misma, y disfruta de la increíble vista de esta obra maestra arquitectónica y del mar. Tras unos 15 minutos, la diversión terminará... o apenas habrá comenzado, porque aquí es donde el Torrent de Pareis, el segundo mayor cañón natural erosionado del sur de Europa, se funde con el mar, invitando a todo aquel que lo contempla a adentrarse en sus aguas de un profundo color azul.
Gorg Blau Sa Fosca
El rey de Mallorca, considerado uno de los barrancos más hermosos de Europa, y no es para menos, sus dimensiones crean unos juegos de luces y colores únicos en la parte inicial (Gorg Blau) para después sumergirse en la oscuridad de la cueva Sa Fosca, la parte final del barranco que desemboca en el Torrent Pareis de también gran belleza gracias a sus calizas blancas.
El barranco Gorg Blau-Sa Fosca es tan profundo y estrecho en su parte final que la luz desaparece completamente.
Mallorca es un auténtico queso gruyer, su roca calcárea se erosiona fácilmente a través del proceso kárstico, el agua disuelve la roca creando hermosas formas redondeadas, esto hace que la isla esté repleta de cuevas y barrancos.